El avance de la tecnología low code en el desarrollo web

En los últimos tiempos, se ha experimentado una demanda creciente, por parte de empresas y particulares, de soluciones de software. Sin embargo, la oferta no siempre puede cubrir la demanda, pues se acostumbra a experimentar una escasez de desarrolladores con suficiente cualificación para cumplir con las diversas necesidades existentes. De ahí surge una adopción cada vez mayor del desarrollo low code, ideal para crear un sitio web funcional sin demasiada inversión, entre otras posibilidades. ¿Pero qué es exactamente la tecnología low code? ¿Qué supone para una sociedad cada vez más digital?

¿Qué es el desarrollo low code para desarrollo web y otro tipo de soluciones tecnológicas?

Antes de explicar las características o los motivos que justifican el avance de esta tecnología, hay que entender el significado detrás del término «low code». Este hace referencia a la creación de aplicaciones, sitios web u otros elementos tecnológicos con un desarrollo manual de código mínimo. Es decir, utilizar la menor cantidad de recursos posibles para crear soluciones funcionales y que ofrezcan buen rendimiento. Para ello, es común emplear características integrables a través del drag and drop.

Esto no significa reducir prestaciones, sino simplificar el proceso para que todos los presupuestos puedan competir, así como para que los desarrolladores más expertos puedan cumplir con estas exigencias rápidamente y enfocar el resto del tiempo en objetivos de mayor enjundia. El low code obedece a una cultura de la sencillez en aras de una mayor eficiencia, algo que también se puede ver en la nube.

Desglose de las características de la tecnología low code

Son muchos los elementos que hacen que cada vez más empresas y equipos de desarrollo apuesten por esta tecnología. Ya hemos mencionado el sistema drag and drop tan utilizado por el low code. Pero hay más:

Exigencia mínima respecto al código: De este modo, se pueden completar desarrollos de forma fácil y rápida, pero con la posibilidad de escalar y mejorar a medio/largo plazo si las necesidades del proyecto así lo exigen.
Producto mínimo viable (MVP): Este concepto consiste en la creación de un producto funcional con las mínimas exigencias posibles sin que ello menoscabe la satisfacción de los deseos del cliente. Se trata de la versión más simple de una aplicación SaaS (Software as a Service).
Innovación escalable: Un término, el de la escalabilidad, cada vez más de moda gracias al mundo de las criptomonedas; la tecnología low code es tan sencilla que permite innovaciones posteriores e incluso sobre la marcha gracias, en gran medida, al feedback recibido por parte de los usuarios. Por tanto, se crean soluciones que responden a demandas reales.
Almacenamiento en la nube, básico: Las plataformas creadas con esta tecnología están muy conectadas a la nube, permitiendo guardar, gestionar y ejecutar diversos elementos, como aplicaciones. Esto es magnífico para procesar cambios sin necesidad de reprogramación, lo que permite que estén disponibles de inmediato.

¿Cuáles son los beneficios de usar la tecnología low code?

Ahora que quedan claro qué es este tipo de tecnología y cuáles son sus principales características, cabe concluir indicando los beneficios indiscutibles de apostar por ella, justificadores de su avance cada vez mayor en la sociedad:

Velocidad

Con este tipo de tecnología, se puede hacer el desarrollo de software hasta diez veces más rápido. Esta posibilidad resulta muy atractiva. El sistema de arrastrar y soltar, así como los modelos predefinidos para procesos de corte comercial, permiten alcanzar objetivos con gran celeridad.

Codificación al alcance de todos

Bueno, o de casi todos, ya que hay que tener un mínimo de conocimientos. Pero ofrecer una máxima simplificación de los procesos democratiza la programación. De esta forma, prácticamente cualquiera puede aprovecharse de sus ventajas. Es una opción ideal cuando escasean desarrolladores.

Optimización de recursos

Cuando lo vinculado al desarrollo se simplifica, requiere menos tiempo, lo que permite que los desarrolladores cualificados dediquen mayores recursos a proyectos de mayor importancia. Porque el low code apenas exige, para una implementación ideal, soporte TI o excesiva experiencia previa.

Ágil y transformador

Con esta tecnología, las empresas pueden mantenerse a la vanguardia digital sin demasiados esfuerzos, algo que agradecen los clientes. Se ahorra mucho tiempo y la adaptabilidad a los cambios crece. Siendo así, las empresas pueden estar siempre al día sin esfuerzo e incluso mejorar sustancialmente.

Multiplataformas

La tecnología low code puede utilizarse en innumerables contextos. Así, no ha de optimizarse una aplicación o recurso cada vez que se quiera trasladar a otra plataforma o escenario. Con un solo desarrollo, se pueden cubrir necesidades de diversos sistemas o protocolos, lo que economiza recursos.

Mantenimiento sencillo

La tecnología avanza como el caballo de Atila: con fiereza y sin echar la vista atrás. De esta forma, todo software debe estar siempre actualizado, así como dispuesto a ser reparado o depurado. La sencillez de la tecnología low code justifica en gran medida su avance, ya que permite correcciones y actualizaciones casi en tiempo real y sin demasiados quebraderos de cabeza.

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